Lunes, 28 noviembre 2011

“La fórmula un taxi una licencia ha dejado de ser una idea romántica para ser una necesidad de supervivencia de cara al futuro”

Enviar por email
lvtdigital

La Voz del Taxi.- ¿Cuál es su opinión sobre la organización y desarrollo de la Iª Conferencia Nacional de Organizaciones del Sector del Taxi celebrada en Madrid, durante los días 19 y 20 de octubre?

José Artemio Ardura.- Bueno, teniendo en cuenta que lo hemos organizado nosotros, mi opinión puede no ser todo lo imparcial que se podría esperar, no obstante creo que, para ser la primera vez que se realiza un acto de estas características, hemos hecho las cosas razonablemente bien, quizás hemos pecado de querer incluir demasiada materia para el debate cuando el tiempo no era suficiente para debatirla adecuadamente. El problema era que si no hubiéramos introducido tanta materia quizás se nos hubiera acusado de haber obviado cosas de forma intencionada por intereses que cada cual hubiera interpretado a su manera. En fin, en términos generales creo que se ha hecho dignamente y sin duda se mejorará en un futuro más o menos próximo.
LVT.- ¿Considera que las conclusiones alcanzadas en las diferentes ponencias tendrán una clara utilidad para el sector?

JAA.- Creo que las conclusiones han sido muy generales por la razón expresada anteriormente. La falta de tiempo no permitió profundizar lo suficiente, pero considero que se pueden extraer conclusiones interesantes sobre muchos de los problemas que nos aquejan y que permitirán a asociaciones y federaciones moverse en sus ámbitos de actuación con más claridad que lo podrían hacer antes de la Conferencia.

LVT-Según su criterio, ¿qué ha podido faltar tanto en la organización como en desarrollo de la Conferencia?

JAA.- Creo que hubiera mejorado la organización con una apuesta decidida por parte de la dirección de UNALT sumándose, de forma oficial, a ella y aportando sus ideas y conformando con su apoyo una mayor presencia si cabe de organizaciones, aunque no olvidemos que han sido casi medio centenar las representadas y que en su conjunto son mas de 40.000 los taxistas representados de una u otra forma.

LVT.- ¿Cree que puede darse algún tipo de incompatibilidad entre las asociaciones del sector que son de carácter económico (cooperativas) con aquellas otras que sólo son de ámbito representativo (organizaciones sindicales)?

JAA.- Yo creo que las entidades de tipo económico deben centrar sus esfuerzos en mejorar la competitividad del sector frente a otros tipos de transporte; deben aglutinar a los taxistas con el objetivo de mejorar la prestación del servicio a los ciudadanos y deben buscar y abrir nuevos mercados, así como mantener o recuperar aquellos que se han perdido, ese es su papel primordial que han venido ejerciendo de forma eficaz a lo largo de mas de 40 años. Lo que no creo que sea ni bueno ni deseable es que estas entidades puedan pretender dar un salto y convertirse, también, en entidades representativas, ya que esta función ya está suficientemente cubierta por organizaciones territoriales y nacionales con gran experiencia en la negociación y resolución de los problemas de tipo político o administrativo. Creo que ambas se complementan, pero sería altamente sospechosa la intención de controlar el sector desde una sola entidad que lo asumiera todo, ya que no existiría contrapunto alguno a su forma de actuar con el consiguiente peligro e indefensión para los taxistas, en estos momentos si una entidad económica se extralimita en sus funciones siempre encontrará una respuesta adecuada por parte de las asociaciones y federaciones del sector, si estas no existieran estaríamos ante una situación casi totalitaria y además no olvidemos que cada entidad económica tiene como objeto defender los intereses particulares de sus asociados y no el interés común de todo un sector.
LVT.- ¿Considera que el actual modelo o modelos organizativos del taxi están agotados?

JAA.- Creo sinceramente que las conclusiones de la Conferencia Nacional han dejado suficientemente claro que una gran mayoría de taxistas consideran que el R.D. 763/79, mas conocido como Reglamento Nacional, está vigente en muchos de sus planteamientos y que quizás solo necesite una adaptación a los tiempos actuales. Por más que pese a quienes no comparten esta idea, la realidad es que nuestro sector está mayoritariamente explotado por titulares de una sola licencia que quieren que siga siendo este el modelo de explotación aunque en algunas comunidades autónomas se haya ido abriendo paso, tímida pero inexorablemente, la introducción de la idea de la empresa del taxi. Creo que esta idea romántica de un taxi una licencia ha dejado de ser una idea romántica para ser una necesidad de supervivencia de cara al futuro, pero también es cierto que no parece que los actuales titulares de licencia, al menos en las capitales, estén de acuerdo con la fórmula de un taxi un conductor como idea inamovible sino más bien creen que es necesario regular de algún modo la presencia de trabajadores en su justa medida para que no ejerzan una presión insoportable sobre los autónomos y mas allá de lo que económicamente sería necesario para la correcta prestación del servicio al usuario. Éste es un tema que habrá que regular contando con todos y entendiendo que todos son necesarios pero de forma ordenada y razonable.

LVT.- ¿Qué tipo/os de modelo/os se deberían adoptar para afrontar con éxito el futuro del sector del taxi?

JAA.- Creo que tenemos que ir hacia un sector más intervenido que nunca, aunque los vientos no van precisamente en este camino, donde las empresas con varias licencias sean algo residual y a extinguir a largo plazo y donde los autónomos se organicen en torno a entidades económicas muy fuertes, con una regulación en la forma de prestación del servicio que permita una rentabilidad adecuada al autónomo en un tiempo de trabajo razonable y con una plantilla porcentualmente bien definida, de conductores asalariados o colaboradores autónomos que complementen a los autónomos titulares de licencia en la necesidad de prestar servicio en tramos horarios poco atendidos o penosos. Esa es la explotación tradicional y razonable para todos, a mi juicio, lo demás es pretender convertir el servicio de taxi en una industria que todos sabemos es inexistente, ya que de cumplirse estrictamente la normativa laboral, a la que todo trabajador debería estar sujeto, prácticamente el 75% de los trabajadores no podrían ganarse la vida, lo que demuestra bien a las claras que lo que se llama actividad empresarial no responde a los mínimos criterios empresariales, ya que, como mínimo, esos criterios exigen una rentabilidad mínima que no existiría si se cumpliera la Ley.

LVT.- ¿Considera que la amortización de licencias (supresión de las licencias que conducen al sector a una insoportable sobreoferta de servicios) es necesaria para alcanzar la viabilidad del futuro del sector?

JAA.- Creo que una disminución de licencias hasta situarse en los valores medios de la Unión Europea sería una ayuda importante aunque soy escéptico respecto de la viabilidad de eliminar licencias con la colaboración de las administraciones públicas dada la actual situación económica. No obstante existen alternativas interesantes como lo sería la de contingentar la contratación de nuevos trabajadores y supeditar su número a las condiciones objetivas de demanda existente en cada municipio. En mí opinión no se deben adoptar medidas traumáticas que eliminen radicalmente puestos de trabajo porque producen situaciones, tanto entre los trabajadores como entre quienes les han contratado, que pueden generar desequilibrios económicos imprevisibles en las economías familiares, pero sí creo que paulatinamente han de descender y no incrementarse, como ocurre ahora, el número de trabajadores hasta alcanzar los niveles razonables que cada localidad considere en función de sus peculiaridades y que se debería de establecer en sus ordenanzas municipales e incluso en las leyes y reglamentos autonómicos.

LVT.- ¿Cree que es  necesaria la obligación de dedicación exclusiva a los propietarios de licencias de taxis?

JAA.- En mi opinión la existencia de dedicación plena desde 1979 no ha generado perjuicio alguno a los autónomos, lo que ha conseguido es que este gremio se profesionalice y adquiera la relevancia como sector que de otro modo no tendría, le pongo un ejemplo: la señora que vende chucherías a la puerta de un estadio de futbol los días de partido compatibiliza esa actividad con otra, casi con toda seguridad, la actividad del domingo de futbol es complementaria y por ello no dedicará gran esfuerzo a mejorarla ni le importará demasiado su imagen de negocio, sino mas bien las ventas que pueda hacer ese día. Llevado al taxi, si eliminamos la dedicación plena estaremos volviendo a situaciones anteriores al año 1979, recordemos que en esos años eran muchos los funcionarios públicos que hacían unas horas en el taxi para ganarse un dinero extra, pero sin implicación alguna en la mejora del negocio; en cuanto a los titulares, si estos pueden compatibilizar la actividad con otra, el sector terminará por caer en manos, casi exclusivamente, de asalariados con lo que eso comporta de trato menos cuidadoso con los usuarios (no olvidemos que nadie atiende mejor al usuario que el dueño del negocio), falta de iniciativa en las inversiones productivas, caída en la calidad de la flota de vehículos (si el propietario no conduce, la rentabilidad estará por encima del confort y por tanto el vehículo será el mas barato que sea aceptado para taxi). En mi opinión los últimos 30 años hemos mantenido la actividad y la hemos dignificado precisamente porque los titulares de licencia estaban trabajando al frente de su negocio y no dedicándose a otras labores.

LVT.- ¿Estima como positivo para el sector modificar las Ordenanzas con la finalidad de legalizar -o bien en casos puntuales, o bien de manera general- el subarriendo, el arriendo o la gestión del taxi?

JAA.- Creo sinceramente que los actuales tiempos han demostrado que es necesario tocar las ordenanzas locales y la legislación correspondiente para permitir, por ejemplo, no el subarriendo, pero sí el mantenimiento de la titularidad de la licencia en casos especiales como pueden ser los que se originan por incapacidad laboral, viudedad y orfandad, creo que en estos casos se tendría que flexibilizar la normativa para permitir que una situación dramática además no sea gravemente lesiva para los intereses del taxista o de sus familiares. En estos casos yo aceptaría cualquier fórmula de explotación incluido el arriendo directo a un conductor, sin intermediarios, por el titular de la licencia o sus herederos durante el periodo de tiempo que para cada situación se estipule legalmente. Respecto del resto de pretensiones de arriendo y subarriendos mi posición es RADICALMENTE contraria, ya que ello no aporta seguridad ninguna al sector y únicamente pretende perpetuar el control empresarial (en el caso de los empresarios) o el complemento de una pensión (en el caso de los jubilados), complemento que no es necesario buscar por esa vía, ya que es mas justo y solidario la cotización a la Seguridad Social para obtener una prestación adecuada. Así mismo el subarriendo por el pensionista conlleva dejar el control del sector en manos de terceros totalmente ajenos y especuladores puros y duros con el consiguiente perjuicio económico y de prestigio.

LVT.- ¿Qué medidas cree usted que se deben tomar para poner fin al intrusismo que sufre el sector del taxi?

JAA.- En primer lugar sería conveniente dejar de culpabilizar a la Ley Ómnibus de lo que ninguna culpa tiene, ya que el incremento de vehículos particulares haciendo competencia no tiene nada que ver con ninguna ley sino con la crisis económica, aunque se mezcla todo de forma interesada para confundir a los taxistas. En segundo lugar deberíamos adoptar las medidas adecuadas para recuperar los mercados perdidos y preguntarnos porque los vehículos VTC son mayoritariamente de 9 plazas; en tercer lugar las entidades económicas, cooperativas y radio emisoras deben intentar recuperar los mercados perdidos y denunciar todas las prácticas ilegales de las que tengan conocimiento, que me consta, son muchas y en ocasiones realizadas hasta por los propios taxistas; en cuarto lugar hemos de presionar a las administraciones públicas para que persigan de forma mas intensa todas las irregularidades que se cometen por particulares y VTCs; finalmente un cambio en la LOTT, el ROTT y la propia Orden FOM de arrendamiento con conductor clarificando y separando los mercados del taxi y de las VTCs evitarían muchos de los problemas actuales aunque, insisto, los problemas mas graves los originan los vehículos particulares que se han incrementado por centenares en todas las ciudades y no las VTCs que, siendo un grave problema, no lo es más de lo que ya lo era en los últimos dos años, ya no se ha concedido ninguna licencia nueva en todo el país y por tanto sigue habiendo las que había.

LVT.- ¿Debe elevarse el nivel de formación de los profesionales del taxi y/o de los conductores asalariados?

JAA.- Creo que es necesaria una mayor profesionalización en todos los sentidos y por ello hablamos de mantener la dedicación exclusiva precisamente para elevar o como mínimo mantener el nivel actual. Sería necesario que el acceso a la profesión estuviera mejor definido en los aspectos generales y por ello debería de existir un curso específico que contemplara el trato con los usuarios, conocimientos básicos de primeros auxilios, conocimientos de trámites administrativos de la profesión, conocimiento amplio del idioma español para los extranjeros y no media docena de palabras como ocurre en la actualidad y que está generando mucha desconfianza en los usuarios del servicio. En definitiva se debería de formar al taxista como lo que es, un profesional del transporte de pasajeros y por tanto ha de comportarse como tal en todas las circunstancias.

LVT.- ¿Consideraría positiva la organización de una IIª Conferencia en los próximos años?

JAA.- Pienso que esta Iª Conferencia Nacional no es privativa de nadie, es cierto que ha sido la CTE quien la ha organizado, pero en un próximo futuro puede ser organizada por cualquier organización que tenga interés en ello y esté dispuesta a trabajar para que los debates sean libres, independientes y con contenido. Nosotros hemos cumplido aquello que a finales del verano dijimos que sería interesante hacer, lo hemos hecho con la mejor voluntad y tratando de que todo el mundo se sintiera cómodo, creo que lo hemos logrado en gran medida y estoy seguro que en el futuro se organizará aún mejor, lo que significará que avanzamos en la normalización de relaciones entre entidades económicas y entidades representativas o sindicales, y que es en estos foros donde se deben de resolver los problemas de una manera tranquila y sin enfrentamientos que a nada conducen mas que a debilitar nuestro sector, máxime en momentos económicos y políticos delicados que exigirán de toda la unidad que seamos capaces de conseguir.

¡Deje su comentario!
lvtdigital • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2012 • Todos los derechos reservados.
POWERED BY FOLIOePRESS