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La Voz del Taxi.- -¿Cuál es su opinión sobre la organización y desarrollo de la Iª Conferencia Nacional de Organizaciones del Sector del Taxi?
Miguel Ruano.- En lo que se refiere a la organización en sí, y teniendo en cuenta todos los problemas que pueden derivarse de las dificultades que la puesta en marcha de esta clase de eventos presenta, creo que se puede decir que ha sido muy positiva. Ha estado bien coordinada, bien moderados los debates y el desarrollo ha tenido lugar en un ambiente correcto y muy agradable.
LVT.- ¿Considera que las conclusiones alcanzadas en las diferentes ponencias tendrán una clara utilidad para el sector?
MR.- Más que creerlo lo deseo. No puedo aventurarme a contestar a esta pregunta de manera taxativa, ya que, en primer lugar hay que reconocer que el sector del taxi está atravesando un momento difícil para poder hacer vaticinios; y en segundo lugar, la respuesta a esta pregunta en buena parte dependerá del poder convicción que cada uno de los que hemos formado parte de esta Conferencia podamos tener en nuestros respectivos ámbitos comunitarios. Lo que sí puede decir es que estoy convencido de que ha sido un marco de trabajo muy importante para el futuro.
LVT.- ¿Qué ha podido faltar tanto en la organización como en el desarrollo de la Conferencia?
MR.- He echado de menos, lo que nunca está de más, la participación. No es que la participación que ha tenido la Conferencia haya sido escasa, sino que sí se ha echado en falta la presencia del máximo representante de la UNALT, ya que, además haber contribuido a dar un mayor cuerpo a la Conferencia, seguramente habría sumado otras organizaciones que no han estado presentes en este evento.
LVT.- ¿Considera que puede darse algún tipo de incompatibilidad entre las asociaciones del sector que son de carácter económico (cooperativas) con aquellas otras que sólo son de ámbito representativo (organizaciones sindicales)?
MR.- No debería de haber incompatibilidad alguna. Ambos son intereses del sector y cada uno los defiende desde su ámbito de actuación: los radiotaxi y cooperativas, desde el ámbito económico; y los sindicatos o asociaciones, desde el representativo. No obstante, hay organizaciones, como es mi caso en Córdoba, en el que se unen ambos intereses. Tenemos el servicio económico del radio- taxi y el sindical. Hay otros ejemplos, como es el de Sevilla, que aun cuando ambos conceptos gozan de independencia, los actores económicos como las radio-emisoras participan en las organizaciones sindicales como responsables y como personas que conocen la problemática del sector.
LVT.- ¿Por qué hay en la actualidad un enfrentamiento entre el modelo que se entiende cómo autónomo sin conductor y el modelo llamado empresarial que tiene más de una licencia?
MR.- Ninguno de los dos modelos tiene que prevalecer sobre el otro. Es verdad que hay diferentes modelos, pero ninguno debería dominar sobre los otros, yo creo que en esto todos debemos estar de acuerdo. Hay modelos que se llevan acabo mediante la contratación de un asalariado o varios asalariados si el titular tiene varias licencias, y es completamente compatible con la figura del trabajador autónomo. Lo que tampoco se puede permitir es que el modelo de los propietarios de licencia que tienen asalariados afecte gravemente a la viabilidad económica de los profesionales que, por otro lado y según palabras del director general de Transportes, son mayoría en cuanto al número de licencias. No oculto que personalmente creo más en la figura del trabajador autónomo, aunque no descarto que la figuras del trabajador asalariado y el del autónomo colaborador sean necesarias, pero todo ello en su justa medida. No puede ser que al final la figura del coche conducido por varios conductores afecte de manera negativa como está afectando a la mayoría de los profesionales que han decidido libremente apostar por la figura de un coche un conductor.
LVT.- ¿Considera que la amortización de licencias es necesaria para alcanzar la viabilidad del futuro del sector?
Si la respuesta fuera afirmativa: ¿Cuál sería la fórmula que habría que adoptar para poner en marcha la amortización de licencias?
MR.- Para que esa acción, que actualmente se está produciendo actualmente en Canarias y en Sevilla, sea positiva se tienen que dar unas circunstancias tan críticas como las que están sufriendo Canarias y Sevilla. Mi ámbito de trabajo se desarrolla en una Comunidad en la que se han creado licencias por motivos claramente electorales y sin ningún estudio económico que las ‘recetase’ como necesarias. Es difícil llegar a estos niveles de amortización que se han alcanzado en Sevilla. En Sevilla es verdad que para llegar a esa solución han tenido que alcanzar un acuerdo que comprendía vender la licencia aun precio muy por debajo del que tasaba el mercado. No sé si esta circunstancia estaría todo el mundo dispuesto a llevar la a cabo.
LVT.- ¿Considera necesaria la obligación de dedicación exclusiva a los propietarios de licencias de taxis?
MR.- No digo que tenga que serlo con carácter general, porque España es muy grande y hay muchas sensibilidades, y no quiero herir ninguna. Desde luego, en Andalucía así lo hemos decidido, así lo decía el reglamento de 1979 y así lo ha decidido mayoritariamente el sector del taxi de Andalucía en el borrador del Reglamento que , si los políticos quieren, estará publicado antes de final de este año o antes de las próximas elecciones andaluzas.
LVT.- ¿Considera positivo para el sector modificar las Ordenanzas con la finalidad de legalizar -o bien en casos puntuales, o bien de manera general- el subarriendo, el arriendo o la gestión del taxi?
MR.- Bajo ninguna circunstancia. El subarriendo es una mal que por lo que conozco, en Madrid lo están sufriendo la mayoría de los profesionales del taxi. Además de no estar permitido, debería estar perseguido. Lo que no se debería permitir es lo que está pasando actualmente, que se está mirando hacia otro lado en todo lo que tienen que ver con el subarriendo. Hay profesionales que están viviendo situaciones dramáticas, y no puede ser que en este momento haya alguien que se permita el lujo de jugar con la vida de otras personas, realizando con un ‘mercantiles’ con las licencias de taxis.
LVT.- ¿Qué medidas cree usted que se deben tomar para poner fin al intrusismo que sufre el sector del taxi?
MR.- Primero hay que tener voluntad de hacerlo. El intrusismo es muy difícil de combatir, pero si no hay voluntad se convierte en imposible. En Málaga sí que se ha puesto voluntad para atacar esta lacra, y se está luchando contra ella con una colaboración estrecha entre el sector del taxi y las fuerzas y cuerpos del Estado. Insisto, lo primero que hace falta para acabar con el intrusismo es la voluntad, porque ya es bastante problemático y farragoso el asunto como para que además no haya voluntad política. Se debe actuar desde todos los ámbitos, pero desde luego formando unas mesas con calendarios permanentes para ir analizando los logros que se van consiguiendo y mucha voluntad política y muchas ganas de actuar porque tajo hay de sobra para trabajar en este sentido.
LVT.- ¿Cómo observa la posibilidad de homologar taxis de 7 y 9 plazas?
MR.- Aunque podría servir para luchar contra el intrusismo, creo que si se tomara esa decisión, en aquellas ciudades en las que se pretenda homologar este tipo de vehículos se debería organizar una consulta popular del sector en la que participen la gran mayoría de los taxistas. Yo creo -y que quede claro que ésta es mi opinión personal- que homologar coches de 7 y 9 plazas es poner una bomba dentro del sector. En realidad, es crear otro intrusismo dentro del gremio del taxi, y va a servir para generar una guerra interna, especialmente en estos momentos en los que la situación es crítica. Para mí sería como una creación encubierta de licencias. Yo creo que a la larga sería un problema más que añadir al mundo del taxi, además, la historia se volvería a repetir, ya que en el pasado existieron este tipo de vehículos, pero desaparecieron, supongo que el motivo de su desaparición sería porque generarían problemas.
LVT.- ¿Consideraría positiva la organización de una IIª Conferencia en los próximos años?
MR.- Como dijo muy acertadamente el director general de Transportes, si ha sido importante la primera, más importante ha de ser la segunda. Y sobre todo en un marco más amplio, con más compañeros, con más organizaciones. Yo creo que sí, que sería muy importante, no sé el tiempo que debiera transcurrir entre conferencia y conferencia, quizá sería acertado convertirla en bianual. Lo que sí sería deseable es que la próxima Conferencia estuviera organizada por las dos organizaciones nacionales del sector, y que no sea separadora sino integradora de todas las organizaciones. Confío que en los próximos días, o en los próximos meses, la situación en este sentido va a cambiar a bien, porque bastante difícil tenemos la situación por sí sola, como para que el sector también esté dividido, y con esta semilla que se ha sembrado en esta Iª Conferencia podamos ir de la mano, porque son más cosas las que nos unen que las que nos separan.