Raúl Aldehuela, presidente de la Unión de Taxistas Autónomos Metropolitanos (UTAM), afirma que respetarán la decisión que el sector del taxi de Barcelona ha elegido como regulación laboral (los turnos) para atajar la situación de crisis que está padeciendo el sector y añade que no permitirán distingos entre licencias a la hora de aplicarla.
La Voz del Taxi.-El pasado 22 de febrero, tras una votación en la que participó el 70% del sector del taxi de Barcelona, salió elegida la opción de los turnos como acción a desarrollar para paliar la actual situación de crítica por la que está atravesando el colectivo del taxi. ¿Le ha sorprendido este resultado?
Raúl Aldehuela.- No. Durante la campaña los empresarios fueron variando su postura, para acabar pidiendo el voto para los turnos. Los empresarios sumaban más de 1.000 votos potenciales y este voto fue determinante para el resultado final en el que los turnos se impusieron sobre la regulación horaria por poco más de 400 votos. (2.581 frente 2.144)
LVT.- ¿Considera que el sistema de turnos va a suavizar la crisis del sector?
RA.- Es una incógnita, ya que estamos hablando de un sistema de regulación que no está probado en ningún sitio. Barcelona será pionera por lo que este sistema de regulación debemos ponerlo en marcha durante un tiempo para poder hacer valoraciones. Como todos los sistemas de regulación tiene pros y contras y sólo su puesta en marcha demostrará si es una buena opción o no.
LVT.- Ustedes han apoyado la Regulación Horaria, opción que ha quedado en segundo lugar, ¿aceptarán la puesta en marcha de la Regulación por Turnos?
RA.- Por supuesto. La UTAM desde el momento en que salieron los turnos como opción ganadora ha hecho suya la propuesta y tanto la Administración como las diferentes organizaciones saben que nosotros defenderemos la aplicación de los turnos y que éstos se apliquen tal y como los taxistas los votaron, sin modificar ni una coma.
LVT. - Al parecer, los empresarios impugnarán la Regulación por Turnos si ésta se lleva a efecto, ¿qué opinión le merece esta iniciativa?
RA.- Pues que una vez más han intentado tener privilegios sobre los autónomos y que esta vez se han encontrado una oposición frontal. ¿Qué explicación tiene que José Mª Goñi días antes de la consulta, como portavoz de la Coordinadora que aglutinaba a todos los empresarios, pidiera el voto para los turnos y ahora los empresarios digan que si los aplican los impugnarán? La respuesta es que los empresarios votaron convencidos de que a ellos no les iba a afectar los turnos como a los autónomos y por eso votaron en bloque. Ahora que ven que ellos deberán regularse como el resto es cuando anuncian que los impugnarán. Nosotros no vamos a permitir distinciones entre licencias en la aplicación de los turnos.
LVT. - ¿Cree posible que los empresarios y los taxistas autónomos puedan convivir en paz laboral en el sector del taxi?
RA.- A nosotros nos gustaría y trabajaremos para que ello ocurra. Hay una falsa creencia de que nosotros estamos en contra de las empresas y el doble turno en general. Tanto unos como otros son necesarios en una gran ciudad como Barcelona, pero lo que resulta indispensable es acotarlos y fijar un marco que impida el sobredimensionamiento de la flota. Además debemos velar porque todos cumplamos las reglas del juego y si los asalariados han de trabajar 40 horas que no hagan 60, y si hay situaciones de arrendamiento o gestión de licencias que están al margen de la Ley, que se actúe contra ellas.
LVT.- ¿Está sufriendo Barcelona, al igual que ocurre en otras ciudades del Estado español, un claro exceso de oferta en el taxi?![[Img #1869]](upload/img/periodico/img_1869.jpg)
RA.- Por supuesto. Creo que es en las pocas cosas en las que estamos de acuerdo todas las personas que de una forma o de otra estamos vinculados al mundo del taxi. Esta situación no es nueva y la venimos arrastrando desde hace décadas, pero es ahora, con los devastadores efectos de una crisis económica, cuando se hace insostenible. El descenso de la demanda junto al aumento de la oferta, son las principales causas, pero no hay que olvidar el crecimiento exponencial en las últimas décadas de la red de transporte público con multitud de nuevas líneas de autobús, metro e incluso tranvía que hace que el taxi se haya visto sometido durante años a una pérdida progresiva de mercado sin ningún tipo de compensación o ajuste.
LVT.- ¿Cree usted que la Regulación Horaria podría paliar la actual crisis del sector?
RA.- Sinceramente creo que sí. La Regulación Horaria tiene como inconveniente el desembolso inicial, que en algunos casos implica el cambio de taxímetros. A partir de aquí tiene innumerables ventajas respecto al resto de medidas, y es que se trata de una medida flexible, tanto en la limitación de horas según las circunstancias y la demanda existente en diferentes etapas de la crisis, como en la libertad de horarios, que posibilita al taxista trabajar sin apenas variar su forma de vida, cosa que no pasa con los turnos. Además es una herramienta muy poderosa para controlar el cumplimiento de las jornadas laborales que marca la Ley. Gracias a su puesta en marcha en Valencia consiguieron reducir el doble turno prácticamente a la mitad debido a que la norma obliga a presentar los contratos a jornada completa para optar a las 16 horas para el doble turno. A nosotros nos gusta el modelo de Valencia y creemos que es mucho más efectivo que el de Madrid y por ello la Regulación Horaria de 12/16H sigue siendo uno de nuestros objetivos.
LVT.- Al parecer, el IMT está organizando elecciones generales en el sector del taxi para el próximo mes de mayo. ¿Qué opinión le merece esta posible iniciativa?
RA.- Desde que nos constituimos hace dos años ha sido una de nuestras principales reivindicaciones. No puede ser que el taxista lleve más de 12 años sin escoger quién le representa ante la Administración. Nos hubiera gustado que se ponderaran los representantes en función de los votos obtenidos, y no como se hará, que toda organización que obtenga el 10% de los votos obtendrá representación, pero damos por bueno que haya esta consulta y a partir de la misma, más allá del corte del 10%, podremos saber al fin quién tiene fuerza real en el sector y quién no.