De consumarse la amenaza de huelga por parte de los taxistas, una
acción de la que se desmarca el STAC (Sindicato del Taxi de Cataluña),
Barcelona corre el riesgo de colapsarse, puesto que los trabajadores de
metro y autobuses de Barcelona han aprobado ir a la huelga también esos
días.
La mayoría de las asociaciones del taxi de Barcelona han anunciado hoy
que, si no sellan un pacto con el alcalde de Barcelona, Xavier Trias,
sobre la reconversión del sector, también harán huelga durante la
semana del congreso mundial de móviles, que se celebra del 27 de
febrero al 1 de marzo.
El portavoz de la Coordinadora Metropolitana del Taxi de Barcelona,
Josep Maria Goñi, ha asegurado que pretenden "dejar Barcelona sin
taxis" y también sin servicio el aeropuerto de Barcelona, aunque ha
matizado que sí se cubrirán servicios en la periferia de la ciudad.
Por este motivo, en un comunicado, estas entidades, que aseguran
representar al 80% de los delegados del sector del taxi en el Consejo
del Taxi de Barcelona, evitan usar la palabra huelga y anuncian
"movilizaciones" coincidiendo con el congreso de móviles.
Suscriben esta decisión el Sindicato de Taxistas Autónomos de
Barcelona (STAB), la Federación Catalana del Taxi (FCT), la Asociación
Barcelonesa de Empresarios y Autopatronos Taxistas (ABEAT), la
Asociación Catalana de Empresarios del Taxi (ACET) así como otra
veintena de asociaciones del gremio.
Goñi ha explicado que el sector cree que en Barcelona sobran 3.000
licencias de taxi y que está "indignado" por el problema que suponen
los taxistas 'piratas', contra los que considera que la administración
no está actuando con contundencia.
Por ello, estas entidades reclaman "con urgencia" una reunión con el
gobierno catalán, con el Ayuntamiento de Barcelona y con el Instituto
Metropolitano del Taxi para llegar a un acuerdo sobre la reconversión
del taxi.